lunes, 13 de agosto de 2012

Corazones rotos y otras historias

En varias entradas atrás decía algo así que no creía que un corazón pudiera "romperse", pero si sentir algo como que se desgarraba, pero que lo había usado en muchos escritos porque quedaba más "Guay". Sin embargo ayer opinaba completamente lo contrario y no, no soy bipolar ni nada parecido, simplemente que la vida da muchas vueltas y te hace entender cosas que antes no entendías.

Doy fe de que los corazones se rompen cuando menos lo esperas, por desgracia, las personas siempre acaban decepcionandonos y traicionandonos, faltandonos el respeto y arrebatandonos todo lo que tenía, ya sea porque hay brujas, zorras o lo que sea que se meten en medio, lo que denominaba en otra entrada como malas hierbas que hay que cortar de raíz o bien, porque esa persona no es capaz de querer a nadie más que a sí misma.

En mi caso se puede decir que es un poco de cada cosa, yo cuando me llevo un premio, bueno o malo, me llevo el pack completo, así de desgraciada y triste es mi vida.

Pero de lo que íbamos a hablar era de otra cosa y no de mi triste vida. Decía, que cuando no has pasado por algo, no lo sientes ni lo padeces, hay cosas que se escapan de tus conocimientos y creen que no es posible, hasta que ocurren. Ahora por ejemplo sé lo que es tener un corazón roto, roto por el dolor, la desesperación, la traición... el saber que has dado todo por alguien que no merecía.

Cuando nos llevamos una decepción de alguien que apreciamos, nos duele, pero cuando es de la persona a la que amamos, el corazón se nos rompe en mil y un pedazos, y en cada uno de esos pedazos está un trozo de esa persona que no merecen nada de nosotros y que nos hacen ver cosas que antes no vimos, de manera resumida, se nos cae la venda de los ojos.

Los estafadores de amor, que es como se deberían de llamar esas personas, jamás nos han podido querer cuando luego no tienen reparo en dañarnos, en clavarnos la espada hasta el fondo, y por lo tanto, jamás podrá querer a nadie que no sea así mismo, tarde o temprano se lo volverán a hacer a otra persona.

El problema es cuando una se queda con tantos pedazos sueltos, ¿cómo se puede cicatrizar? ¿como nos podemos curar? Alejandro Sanz pedía en su canción "tiritas para ese corazón partio", pero dudo que con tiritas algo tan grande y con tantos trozos se puedan curar y cicatrizar.

Muchos me dirán que después de eso, de tantos años de relación para recibir eso, haya dejado de creer en las relaciones y en el amor. Justamente ayer, en una de esas charlas que se acaban haciendo serias, me preguntaron, ¿crees en el amor para toda la vida?

Ahora debido al dolor, a la rabia, a la frustración, me hubiera sido más fácil responder que no, que no creía, pero ya dije ayer que soy una enamorada del amor y no me quedó otra que responder con sinceridad, sí, sí lo creo siempre y cuando se sepa cuidar, simplemente que no he dado con esa persona adecuada.

Esa persona, que no nombraré pero si alguna vez lee eso se sentirá aludida, me decía que no creía en el amor para toda la vida, que era una estado de ánimo temporal, algo efímero, que luego solo quedaba el cariño. Me decía que el amor le hacía sufrir y le hacía ser vulnerable, me decía, ¿por qué tenemos que sufrir por amor si se supone que es lo más bonito, que es lo mejor de la vida, que lo es todo en la persona? Mi respuesta no fue otra que decirle, simplemente porque no es la persona para tí, lo curioso que pensé que la cosa quedaría ahí y me respondió "o yo no lo soy para ella", pensándolo bien, obtuve mi propia conclusión, para que el amor triunfe, tú tienes que ser para ella y ella para tí, el amor debería fluir en ambas direcciones.

Pero mi duda viene ahora mismo, después de recapacitar, si después de tanto tiempo, resulta que esta persona no es la tuya, ¿por qué nos duele? ¿por qué nos hace vulnerable? ¿por qué se nos rompe el corazón, se nos desgarra el alma? ¿por qué tantas cosas? ¿Realmente merece la pena sufrir por amor? ¿Realmente merece la pena luchar por algo que está destinada al fracaso? ¿o realmente esta persona lleva razón y el amor para toda la vida no existe aunque se cuide?

La verdad que responder a esas preguntas se me hacen difíciles, pero debo reconocer que mi máximo grado de inspiración y reflexión lo tengo cuando sufro del llamado mal de amores. Pero yo me pregunto, ¿cómo podemos saber si esa persona es la persona que estará a nuestro lado para siempre? Por desgracia nunca lo sabremos, es lo malo que tenemos las personas, tendemos a idealizar a la otra persona y nuestras vidas junto a ella, no vivimos plenamente el presente, nos aferramos a lo peor de nuestro pasado y a un futuro incierto que no nos deja ver lo que tenemos en ese momento, de ahí, que luego venga un índice de fracasos tan elevado.

No creo, que cuando tienes el corazón roto, merezca la pena luchar por esa persona que te ha traicionado, sería lo equivalente a mendigar amor, lo mejor es no humillarte, rehacer tu vida, tarde o temprano, el destino te recompensará por todo lo sufrido. Pero entonces, ¿merece la pena luchar cuando aún no te ha dañado con el posible riesgo de que pueda ocurrir? Es una pregunta abierta que no creo que obtengamos respuestas nunca.

¿Se puede querer igual o mejor que a una persona a la que has amado? Lógicamente, la desconfianza después de todo lo ocurrido estará siempre ahí, llegas a un punto que dejas de creer en el ser humano, que no te fías ni de tu propia sombra y llegarás el momento que no moverás ni un dedo por nadie. Entonces empezarás a perder personas que merezcan la pena, hasta que de con esa persona, capaz de unirte cada pedazos que te rompieron, capaz de cicatrizar las heridas, capaz de hacerte olvidar de todo.

Pero llegado a este punto, volvemos al bucle infinito de siempre, ¿cómo sabremos que será esa persona? La verdad que esa pregunta es otras que nunca sabremos la respuesta, pero ya lo sabemos todos, el amor es una planta, las más bonita de nuestro jardín, la que tenemos que mimar, cuidar y regar, en el momento en el que le fallemos un día, estará destinada al fracaso.

Algunos me dirán que normal que luego me lluevan los palos, ¿pero qué es la vida sin arriesgar? ¿Qué es la vida si no te montas en la montaña rusa del amor? ¿Qué es la vida siempre en soledad?

A pesar que por ahora, no quiero saber nada de nadie ni de relaciones hasta finiquitar gran parte de las cosas que tengo pendientes, eso no quita que no quiera estar sola.

Dolida, decepcionada, derrotada, frustrada, llorosa, acabada... aún así, yo creo en el amor.

Para terminar, os dejo con el "Corazón Partio" de Alejando Sanz, no me gusta Alejandro, pero creo que es una canción que pega para la ocasión.


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